lunes, 23 de noviembre de 2020
'vinho dos mortos'
Laura López Altares • 2020-11-04 00:00:00
Es fascinante descubrir cómo algunas botellas envejecen enterradas bajo las viñas para volver a la vida años después, con una inesperada mejora: desde el 'vinho dos mortos' portugués a esa suerte de 'Santa Compaña' vinícola que se elabora en el Ribeiro.
El ave fénix, símbolo de resiliencia, muere entre llamas para renacer más poderoso de sus cenizas. O eso cuenta la leyenda... Como él, hay algunos vinos que vuelven a la vida después de pasar un tiempo bajo la tierra, y lo hacen convertidos en la mejor versión de sí mismos.
Es el caso del vinho dos mortos –vino de los muertos– portugués, cuyo origen fortuito nos lleva hasta Boticas, un pequeño pueblo al noroeste del país vecino con una historia muy curiosa. Cuando las tropas napoleónicas invadieron la región en 1808, sus habitantes enterraron sus bienes más preciados para protegerlos del saqueo del enemigo, entre ellos sus botellas de vino. En cuanto los invasores se retiraron (tres años después), despertaron a aquellos supervivientes de su largo sueño bélico y comprobaron, absolutamente sorprendidos, que habían mejorado muchísimo: la oscuridad y la temperatura constante de su guarida habían transformado el vino; ahora era más sabroso, aromático, fresco... y hasta habían surgido burbujas de carbónico durante una inesperada fermentación subterránea. Aquellos vinos de la resistencia forjados en las sombras tuvieron tanto éxito que su enterramiento se popularizó en la región, y hoy en día cuentan con un museo propio –el Repositório Histórico do Vinho dos Mortos–.
A poco más de 100 kilómetros de Boticas, en Ribeiro, existe una tradición similar. Antonio Míguez Amil nos cuenta que sus antepasados hacían "una especie de pequeños túneles en estas tierras de granito y ahí metían el vino, lo dejaban cubierto y se conservaba mucho tiempo". Eso le dio la idea para envejecer sus Baixo Terra resucitados: "Los de A Santa Compaña, como los llamo yo. Son muertos vivientes, los enterramos y luego los rescatamos", apunta Míguez entre risas. La añada 2017 de su Boas Vides le pareció excepcional, y metió durante 15 meses 400 botellas en un encofrado de madera bajo el viñedo de San Lourenzo da Pena, donde permanecieron hasta septiembre: "La evolución ha sido muy buena, el vino ha ganado con el tiempo y el experimento es satisfactorio". Muy vinculado a su territorio, Míguez ha trabajado en la recuperación de variedades autóctonas, entre ellas la Carabuñeira o la Caíño da Terra, que forman parte de este redondo y singular Baixo Terra que tanto ha sorprendido a nuestro equipo de cata: "Soy muy pequeñito, no voy a enriquecerme, pero hago cosas que me apasionan. Mi proyecto es una especie de resistencia, de anarquismo contra lo establecido", concluye.
Otra bella iniciativa rebelde nos lleva hasta la bodega familiar Son Vell, en Son Macià (Manacor), donde Toni Sureda tuvo una idea tan loca como brillante: "Se me ocurrió devolver el vino a la viña, donde nació". Enterró 400 botellas de Son Vell 2016 durante un año en una profunda zanja, bajo las mismas cepas de Callet, Fogoneu y Cabernet Sauvignon que dan vida a este curioso vino, renacido de las tierras de call vermell "mucho más redondo y más suave", según explica Sureda. Confiesa que las sacó con cierto temor, pero funcionó tan bien que ha vuelto a repetir este año: "Además, al cliente le encanta la experiencia porque baja allí y saca sus botellas. Esto da mucho cariño, claro. Yo parecía un loco, pero...", dice Sureda divertido.
Las magnéticas tierras del Priorat también dan cobijo a una Garnacha con mucha historia, la Garnatxa del Po. Rubén Sabaté, enólogo de Clos 93, nos explica que para este proyecto se inspiró en aquellos faraones del Antiguo Egipto enterrados con vino; pero también se basó en estudios que defienden que a partir de 1,80 metros bajo tierra la temperatura, la humedad y la presión –"los tres factores para una buena crianza"– son constantes. Para elaborar este vino se utiliza un clon de Garnacha vieja del Po recuperada con la colaboración de la D.O.Q. Priorat y el INCAVI, "plantas que, aunque producen poco, dan un fruto muy concentrado". Tras pasar 24 meses bajo la viña, revive espléndida.
miércoles, 4 de noviembre de 2020
miércoles, 15 de junio de 2016
jueves, 2 de junio de 2016
Curso de cata Catadelvino.com
Primer capítulo de Baco el Dios del Vino que acabamos de estrenar:
https://www.youtube.com/watch?v=KL1RO-JhcvI
viernes, 8 de mayo de 2015
Curso REA Ecolearning
El curso de Recursos Educativos Abiertos, es una formación adecuada para conocer las posibilidades de las herramientas destinadas a la fomación virtual mediante cursos MOOCs y demás recursos educativos utilizando las redes sociales y la WEB 2.0.
Animo a la gente que esté interesada a que se matriculen y cursen dicho curso.
Mi experiencia ha sido muy gratificante hasta el momento.
Saludos.
Daniel.
jueves, 5 de marzo de 2015
Lisboa, el Portugal de los Descubridores
La región vinícola de Lisboa, al noroeste de la capital, a orillas del Atlántico, llama la atención por sus vinos frescos y naturalmente ligeros. Junto a los grandes productores, se están instalando allí cada vez más productores pequeños, con un concepto radical de calidad y terruño.
Texto: Benjamin Herzog / Fotos: Heinz Hebeisen
Un viaje estival a Lisboa puede convertirse fácilmente en una tortura. Por muy bonita y singular que sea la luz a estas horas a orillas del Tajo y en las callejuelas de la metrópoli, cuando el termómetro ya no baja de 20 grados ni de noche la cosa se pone fea. Por eso, la Oficina de Turismo suele recomendar a los turistas una excursión a Sintra.
El viaje en tren a esta pequeña y romántica ciudad de la costa atlántica apenas dura 40 minutos y, una vez allí, la gente se refresca y descansa como viene haciéndolo desde hace siglos. Y no nos referimos a los baños de mar, pues el Atlántico es salvaje. A un tiro de piedra de allí, en Nazaré, los surfistas cabalgan sobre las olas más grandes de Europa. Y es que en la romántica Sintra la gente no se baña, pues es suficiente un paseo por los misteriosos jardines y palacios de cuento de hadas para olvidar el estrés y el calor de la gran ciudad. La delicada y refrescante niebla, que con frecuencia acaricia las casas como jirones de humo, ha inspirado a más de un poeta. El clima y el ambiente de este lugar son únicos.
Leer mas: http://www.mivino.es/index.php?option=com_k2&view=item&id=18835%3Alisboa-el-portugal-de-los-descubridores&Itemid=356&utm_source=newsletter_39&utm_medium=email&utm_campaign=mivino-vinum-enero-febrero
Publicado en el número 203 de MiVino-Vinum
martes, 11 de noviembre de 2014
España de uva en uva
Escrito por Sara Cucala
Dejándonos guiar por el sabor de las uvas que dan nombre a la producción vinícola de un país, damos la vuelta a España buscando las raíces, la cultura, la historia de una tierra que se hizo vid, de una vid que creó la geografía vinícola de un sentir. Hay un momento determinado cada año en el que todos los españoles hacemos una cosa a la vez: nos comemos las doce uvas. Lo hacemos al ritmo de las campanas del reloj de la madrileña Puerta del Sol, con miradas de complicidad y risas nerviosas; estamos tentando a la suerte, ¡si no nos comemos las doce uvas, nos esperará un mal año! ¿Quién se atreve a atravesar la puerta invisible del tiempo sin haber ingerido el alimento de los dioses aunque esté a precio de oro? Moscatel. Nos comemos doce moscateles. Y luego aliviamos la miel que nos deja dicha uva con la burbuja de uno de nuestros grandes cavas o con champagne o, por qué no, con sidra espumosa… La cosa es que después del banquete de la fortuna alegremos el paladar con burbujas que nos llenen los ojos de lágrimas, de emoción, de sueños… más tarde llegarán los besos y los buenos deseos, ¡claro! Hay tantas uvas cultivadas en la extensa región vinícola que es nuestro país, la más grande de la Unión Europea, como maneras de sentir, cuidar y mimar la tierra. Más de cien variedades de uva, 90 destinos de vino y casi el 15% de la plantación de vid de todo el mundo. ¡Se dice pronto! En el año 2006 cayó en mis manos un espléndido libro escrito por Carlos D. Cidón y Carlos Gallego llamado El vino uva a uva. Enología de las variedades de uva y sus maridajes, editado por Everest. Una de esas joyitas que guardo con mucho cariño y que saco de mi librería cada vez que quiero entender las propiedades de una uva determinada. Han pasado los años, y en este momento en el que seguimos luchando por que se beba más vino en nuestro país, me encuentro en la barra de un bar escuchando una y otra vez: “Ponme un verdejo”, “prefiere un albariño o un godello” “tengo un tempranillo gran reserva que le va a sorprender”… La sorpresa es mía cuando descubro que pocos son los que ya te dicen eso de “¿Ribera o Rioja?”; pocos los que se limitan a servir vinos solo de esas dos denominaciones de origen; y, sin embargo, cada vez más las pizarras de los enobares que sugieren tipos de uva más que lugares de elaboración.
http://www.mivino.es/index.php?option=com_k2&view=item&id=18749:espa%C3%B1a-de-uva-en-uva&Itemid=356&utm_source=newsletter_32&utm_medium=email&utm_campaign=mivino-vinum-noviembre&acm=17179_32
Etiquetas:
Denominaciones de Origen,
Uvas,
Viticultura
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